lunes, 5 de marzo de 2012

Rey sin corona que robó mi corazón;

Eres tú, ser perfecto de la cabeza a los pies que en sus entrañas alberga mil defectos, la razón de mi latir. Un rey sin corona que se adueñó de mí. Eres tú a quién necesito más que al aire, cual Luna a su Sol; es el reflejo y la luz de este lo que hace brillar a esa masa de rocas conocida como “Luna” hasta en la más oscura de las noches.
Fuiste vos, ¡Ladrón! Quién se llevó mi corazón sin permiso, sin anuncio, sin justificación, haciéndolo vuestro, vuestro para siempre.
¡Fuiste vos quién rompió todos mis esquemas! ¡Fuiste vos quién no sale de mi mente! ¡ Sos vos! Presente a cada instante, más necesario que el mismo oxígeno, ¡Sos vos! Sos vos el único ser inigualable,el único dueño de mí; propietario de mi corazón.